[ 627] EL GATO NEGRO A LOS OJOS DEL MUNDO.









[ 627] EL GATO NEGRO A LOS OJOS DEL MUNDO. ( titulado; autor intelectual; Felipeherreramillan@gmail. Com].
Allí ninguno pudo dormir. ( Debería haber sido una declaración sensacional, que ha producido un gran efecto). Jacinto y los otros habían esperado confusión. Una preocupación incrédula, que luchaba por comprender, preguntas llenas de ansiedad. Hay desconfianza y a partir de ahí mucha cautela y preocupación . Jacinto fruncía el ceño. Esther tenía fijos unos ojos muy abiertos en él. Bueno, puede que sea natural,,,una declaración semejante es difícil de comprender, así de pronto.

— El señor Gil dijo seriamente;
Quiere  usted decir, señor Jacinto, que está usted de acuerdo con la actitud del Gato? Y lo considera responsable de sus actos? 

—Quiero decir que no pudo tener acceso a la cuenta del Banco de Suiza!.  No lo comprende, señor? Y yo no mate’ a mi madre. Hubiera podido probar en las investigaciones que los resultados de las huellas no corresponden a mi. Sino a mi mujer, de no haber sido por el comentario que hice sobre qué tenía que soltar el dinero, ella no habría planeado el crimen con tanta frialdad por la más extraordinaria y desdichada combinación de circunstancias. Yo pude haber probado mi coartada..

—Usted?

Así es. 

—-Yo soy el hombre del vehículo.
P- Y está mujer?

La mujer de los huevos.

Lo dijo tan sencillamente que por un momento no lo comprendieron. Antes de que pudiera recobrarse más pruebas. Tuvo lugar una interrupción. La puerta se abrió y la mujer de rostro vulgar entró en la oficina. Habló, yendo directamente al grano.
Ella lo puede explicar todo. Con esa cara.

—Lo he oído al pasar por delante de la puerta. Este hombre dice que Jacinto no mató a su madre. Por qué dice eso? Cómo lo sabe? 

Su rostro, antes militante y torvo, parecía haberse contraído de pronto.

—Tengo que oír también—dijo en tono lastimero—, No puedo quedarme fuera y no saber.

—Claro que no. Usted es de la familia. 

Jacinto y el señor Gil la presentó.

—La señorita Cagalare  está diciendo cosas increíbles y se dirigió a ella en tono acusatorio; 

—No debía haber venido aquí a decir esas cosas, a disgustar a la gente. Han aceptado su desgracia. Ahora viene usted a disgustarles con lo que está diciendo.. . Lo que ocurrió fue cosas del destino. Yagua que está para ti, no hay caballo que se la coma.

El señor Gil le desagradó profundamente la satisfacción con que habló. Posiblemente, pensó, era una de esas personas morbosas que se recrean con la tragedia. Bueno, pues se iba a quedar sin tragedia, en que recrearse. Acto seguido hubo una discusión entre la mujer de los huevos y el hombre del vehículo.
Un chico delicado que nació para el amor-/ su vehículo se ha estropeado y paró en la esquina el señor. El señor del vehículo estropeado. Habló con voz rápida .

—Aquella noche, a las nueve menos tres minutos, encontré en la carretera principal a una joven que iba haciendo “auto-stop” o lo que es lo mismo ( pidiendo botellas). Y la llevé en el coche después de ser arreglado. Hablamos. Me pareció una joven muy agradable y simpática. Aunque no tenía gran encanto físico ni su cara era de buen gusto de ver ( quiero decir; que era Federica) . Sin embargo, todo el mundo la encontraba atractiva. Fue su carácter la que la perdió, después me enteré que al bajarse del vehículo fue directamente al Congreso de los Diputados y sin mediar palabras arrastró por los pelos a la presidenta de la Comunidad.
Algunos de los presentes no intervinieron, hubo una señora muy mayor que empezó a gritar pidiendo auxilio.
Mientras la arrastra le decía; no debería haber venido ni hablar así de él, estando en la presidencia del gobierno corrupto y además no es honrado. — Por qué no se presentó usted en aquel entonces? Porque se desentendió y ahora viene en busca de la fortuna adquirida después del pacto histórico con los nacionalistas. Es usted una mujer mala que incluso a puesto en duda la inocencia de jacinto. Lo que realmente lleva siempre en su bolso que’ es? El Gato negro.

Se detuvo un momento. Los presentes la escuchaban con gran atención.

—Hace cosas de un año, recién llegada de Burgos, cuando hice el descubrimiento. Me hacían falta periódicos viejos para leer unos artículos. La dueña de La casa me trajo un montón de periódicos. Al extender uno en la mesa, vi la fotografía de una joven cuya cara me pareció conocida. Trate’ de recordar dónde la había visto.
Efectivamente. Era ella con el acompañante de la presunta asesina de la madre de Jacinto. Es la misma mujer de “ los huevos “ y fue posible recordarle y, sin embargo, cosa rara! Recordaba haber sostenido con ella una conversación sobre un proyecto de unos barriles de crudo. Aquel momento cuando entró al Congreso y arrastró a la presidenta por los pelos no pude contener mis palabras;

Usted puede actuar sin piedad, machacar a tus rivales y destrozar lo que quieras para proteger tus intereses. Pero tiene consecuencias. Sabemos que su destino es la soledad y el camino es el poder. Al final, caerá. Como todos, como siempre. Muere en su jardín, sin más compañía que la de su perro. Es una muerte vulgar que nos recuerda al padrino.
Yo supongo que nada le hacía pensar a Jacinto que aquella noche saldría con los pies por delante. En ese mismo lugar en el Congreso en el que citó a la hija de Corleone. La mejor cabra de la historia, ya saben. En cierto que fue el propio Jacinto que montó la cena para intentar un acuerdo entre familia.
Pero no es menos cierto que también fue él quien lo empezó todo. Falló al intentar matarlo, hizo el ridículo delante de todos los presentes, se enemistó con los corleó y puso en riesgo la estabilidad de la familia. Y cuando llegan los ajustes de cuentas a la mafia, los corruptos se ven obligados a actuar. Así que eso no. Eso sería, sin duda, el final del negocio. Era necesario encontrar una solución. Y habría de encontrarla él.

En la mesa se calló. Nadie dijo nada. Les habría causado una gran impresión. Pensó. Pero, era después de todo, había sido un motivo de alegría.

Se puso en pie.

—Creo que no tengo nada más que decir—dijo indeciso—,. Repetirles cuánto lo siento, el disgusto que me causa todo esto, pedirles perdón,,. Son cosas que ya saben ustedes muy bien. La tragedia de Jacinto y su mujer que puso fin a la vida de su madre ha oscurecido la mía . Pero por lo menos—dijo explícitamente—debe significar algo para ustedes,, saber que no cometió aquella horrible acción,, saber que su nombre,,el nombre de ustedes,el gato negro quedará limpio a los ojos del mundo. Ahí lo dejo Conmasuministro@gmail. Com.





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