Siempre he reivindicado quien soy y de donde vengo


No me gusta colgarme medallas, no sé porqué me odian los que viven instalados cómodamente, deberían confrontarse lo que, a todas luces, sólo puede interpretarse como una derrota a pesar de haber sido la primera fuerza política. La humildad de este titular es así; en la realidad siempre se impone. La extrema izquierda goza de una especie de legitimidad histórica y lo contrario el avance de lo que se dice arbitrariamente se denomina extrema derecha incómoda a todas las democracias europeas. Sin razón, en mi opinión y en el diario de un optimista. Sería justo que al analizar preguntarse si la extrema derecha, por ejemplo, merece que se le dé ese nombre, y porqué prosperan los partidos que se identifican con ella, en países que van desde; 

A) Escandinavia.
B) España. 
C) Francia.
D) Italia. 
E) Alemania.

A una mitad de la población le gusta la época en que vivimos y la gente y, por lo tanto, es más bien optimista y humanista. Está mitad vota a los partidos liberales. Los que la integran creen que pueden mejorar nuestro destino colectivo, pero sin brutalidad, sin exclusión y sin caer en la utopía. Sabemos que se remonta está calificación de derecha a la Revolución francesa; los diputados que apoyaban a la monarquía absoluta se agrupaban en la derecha de La Asamblea, mientras que los partidarios de la monarquía constitucional se colaban en la izquierda. Por tanto, podemos concluir que ‘ derecha ‘ e ‘ izquierda ‘ no tienen hoy un significado absoluto preciso. Todo depende de los tiempos y las circunstancias. 

Los liberales, que habitualmente situamos en la derecha, solían sentarse en la izquierda hasta que los socialistas los expulsaron. Si una mitad de nuestra sociedad es más bien liberal y le gustan nuestro tiempo y nuestros conciudadanos, debemos aceptar que la otra mitad no le gusta ni lo uno ni lo otro. Más exactamente, esa otra mitad, que generalmente se autodenomina de izquierda, quiere vivir en otra época con una humanidad diferente y, a ser posible, mejorada. Son partidarios de la utopía y se basan en argumentos vagamente científicos tomados de Marx o, más recientemente de la ecología. En resumen, su ideología es simple, incluso simplista; nuestra sociedad huele a podrida; el mañana será maravilloso.

Esta supuesta izquierda que pretende ser científica es, en realidad, teológica. Leer el “ capital “ de Marx, como se ha indicado a menudo, es una nueva versión del Antiguo Testamento, en la que el proletariado ocupa el lugar del pueblo hebreo. Al decir y escribir esto, no condeno, solo expongo los hechos, es absolutamente lícito ser pesimista y creer en días mejores. Por desgracia, como nos enseña la historia, es fácil pasar de la utopía a la violencia.

Después de ver la visita de Díaz Canel a Francia, su imagen política, dibujada con nuevos colores, me parece mínimamente legítima . La pregunta es; dónde se sitúa los extremos? La distinción entre la Extrema izquierda y la extrema derecha no está en modo alguno clara. Ambas son pesimistas y utópicas; ambas tienden a rechazar el debate; y ambas se sienten atraídas por la violencia, al menos de palabra, porque allí donde estos elementos se incluyen en un gobierno local o nacional, su extremismo tiende a diluirse en la realidad. La razón, o más bien las razones por la que los extremos avanzan me parecen similares en la derecha y en la izquierda. Si algunos en la derecha y en la izquierda detestan nuestro mundo tal como es y les gustaría cambiarlo, los extremistas lo detestan aún más y lo proclaman aún más alto.

P- Qué detesta la extrema derecha?

R- El fin del patriarcado , el feminismo, la mezcla cultural y los derechos de las minorías. Pues si, el mundo ha cambiado.

P- Qué detesta la extrema izquierda?

R- La economía de mercado, la familia tradicional, la religión y la Europa Liberal. La humanidad es así; hay optimistas, pesimistas y odiadores . A los dos extremismos les une el odio. Aunque no odien las mismas cosas, tienen en común el odio por la realidad. La economía de mercado no va a desaparecer, porque ha demostrado su eficacia; la emancipación de las mujeres no se detendrá, porque a ellas las desean masivamente; la inmigración no desaparecerá; porque todo el mundo quiere mejorar su destino y el de sus hijos ; el clima no se enfriará, porque es difícil entender porque se calienta. Los que piensan diferente no se detendrán porque la democracia liberal es la única institución conocida y probada que permite a optimistas, pesimistas y odiadores convivir sin matarse unos a otros en el mundo tal como realmente es. Por Guy Sorman que sea. Siempre he reivindicado quien soy y de dónde vengo. Así es.Ahí lo dejo. 

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